domingo, 19 de abril de 2009

El domingo de la Divina Misericordia murió Juan Pablo II. Hoy, que es el mismo día aunque no la misma fecha, he recibido este mail y me ha parecido un buen recuerdo.
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Juan Pablo II ya no está con nosotros. Está en el seno del Padre y al mismo tiempo que nos entristece su partida, nos alegra sobremanera su triunfo con Cristo después de cumplir encantadoramente la misión que el Señor le confió de conducir a la Iglesia toda a la casa del Buen Padre Dios. Como un homenaje a su memoria, transmitimos para ustedes el mensaje que él tenía preparado para la gente en el domingo de la Divina Misericordia:



Queridos hermanos y hermanas:

Resuena también hoy el gozoso Aleluya de Pascua. La página del Evangelio de hoy de Juan subraya que el Resucitado, la noche de ese día, se apareció a los apóstoles y “les mostró las manos y el costado”, es decir, los signos de la dolorosa pasión impresos de manera indeleble en su cuerpo también después de la resurrección. Aquellas llagas gloriosas, que ocho días después hizo tocar al incrédulo Tomas, revelan la misericordia de Dios que “tanto amo Dios al mundo que le dio a su Hijo único”.

Este misterio de amor está en el corazón de la liturgia de hoy, domingo “in Albis”, dedicado al culto de la Divina Misericordia.

A la humanidad, que en ocasiones parece como perdida y dominada por el poder del mal, del egoísmo y del miedo, el Señor resucitado le ofrece como don de su amor que perdona, reconcilia y vuelve a abrir el espíritu a la esperanza. El amor convierte los corazones y da la paz. ¡Cuánta necesidad tiene el mundo de comprender y acoger la Divina Misericordia.

Señor, que con la muerte y resurrección revelas el amor del Padre, nosotros creemos en ti y con confianza te repetimos hoy: Jesús, confío en ti, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

10 comentarios:

luispdzp dijo...

Hola amiga:

Que blog tan bello de palabras llenas de amor y esperanzas.

Me alegra mucho más visitarte en el Día de la Misericordia, donde recordamos la inmensa misericordia que tiene nuestro Señor Jesucristo hacia todos nosotros, en especial por los más pecadores.

Que Dios y la Virgen te cuide y te siga llenando con muchos dones para seguir adelante con este bello blog.

eligelavida dijo...

Qué bueno. Da gusto comenzar así el día…

La oración es preciosa. No sé porqué, todavía en muchas iglesias no se celebra este día con la solemnidad que se merece. A veces, ponen el cuadro, pero los sacerdotes apenas si hacen mención a la importancia de la celebración. Sin embargo recuerdo que en su momento el Papa Juan Pablo hacía referencia a este día como algo más que una devoción personal…

Luis y Mª Jesús dijo...

Descubrir la Misericordia de Dios es el mayor regalo que uno se puede imaginar.
Ya está el sorteo de regis. Mi hijo este año todavía no tiene casi posibilidades salvo el primero, espero que el tuyo si ¡mucha suerte!
Besos
María Jesús

icue dijo...

un dia muy bonito, de los que ayudan, y más si está aderezado con lo que recuerdas de Juan Pablo II.
Gracias por el recuerdo que nos traes.
Con todo cario

Nataly dijo...

Querida amiga, que lindo entrar a tu blog y encontrarme con tan hermoso post, gracias por compartir con nosotros tan hermosas palabras.

Besos y feliz inicio de semana♥♥♥

Militos dijo...

Querida maría jesús: estos buenos amigos tuyos comenzaron el día con esa maravillosa oración de misericordia, yo comienzo también con ella, pero no el día, sino la noche. Supongo que a Dios le dará lo mismo, es atemporal.
"Misericordia quiero y no sacrificios"
?Qué sería de nosotros sin la Misericordia de Dios?

Gracias por este magnífico post.
Besitos

Mariana :) dijo...

María Jesús, buen post!

Gracias por recordarnos a Juan Pablo II con tus palabras.

Yo tuve la oportunidad de verlo bien cerca cuando fui a Roma y no te cuento lo que se siente.

Muchos saludos.

Abuela Ciber dijo...

Fue un ser excepcional.

Gracias por compartir algo tan hermoso.

Cariños

icue dijo...

Te dejo un premio en mi blog
Saludos

Guerrera de la LUZ dijo...

Hola María Jesús, no sabía que JPII había escrito unas palabras para el día siguiente a su muerte, qué ilusión leerlas!!

Gracias. Un beso.

Unidas en la alabanza a la Misericordia Divina, ya veo que veneras el cuadro que el Señor le pidió a Santa Faustina Kowalska.