martes, 21 de octubre de 2008

la bailarina


Lo acabo de recibir y me ha gustado mucho, quizás porque lo he experimentado, sea por lo que sea, aquí está.



Historias : La bailarina



Una joven había tomado clases de ballet durante toda su infancia, y había llegado el momento en que se sentía lista para entregarse a la disciplina que la ayudaría a convertir su afición en profesión.

Deseaba llegar a ser primera bailarina y quería comprobar si poseía las dotes necesarias, de manera que cuando llegó a su ciudad una gran compañía de ballet, fue a los camerinos luego de una función, y habló con el director.

-Quisiera llegar a ser una gran bailarina, le dijo, pero no sé si tengo el talento que hace falta.
-Dame una demostración, le dijo el maestro.

Transcurridos apenas 5 minutos, la interrumpió, moviendo la cabeza en señal de desaprobación.
-No, no tiene usted condiciones.

La joven llegó a su casa con el corazón desgarrado, arrojó las zapatillas de baile en un armario y no volvió a calzarlas nunca más, se casó, tuvo hijos y cuando se hicieron un poco mayores, tomó un empleo de cajera en un supermercado.

Años después, asistió a una función de ballet, y a la salida se topó con el viejo director que ya era octogenario, ella le recordó la charla que habían tenido años antes, le mostró fotografías de sus hijos y le comentó de su trabajo en el supermercado; luego, agregó:

-Hay algo que nunca he terminado de entender. ¿Cómo pudo usted saber tan rápido que yo no tenía condiciones de bailarina?

-Ahhh, apenas la miré cuando usted bailó delante de mí, le dije lo que siempre le digo a todas, le contestó.

-Pero eso es imperdonable, exclamó ella, arruinó mi vida, pude haber llegado a ser primera bailarina...

-No lo creo, repuso el viejo maestro. Si hubieras tenido las dotes necesarias, no habrías prestado ninguna atención a lo que yo dije.


Moraleja:

Sin duda, si te crees perdido, estás perdido y si crees que no puedes, pues no podrás.
Si quieres hacer algo pero lo crees imposible, no creo que triunfes jamás.
En la vida no sólo el valiente o el veloz triunfa, tarde o temprano, el que siempre vence es el que cree que es posible.
.
Historias como esta y más, las recibo todos los días de http://peque-semillitas.blogspot.com/

16 comentarios:

Ana dijo...

Desde ya: TODO depende de nuestra voluntad y de la actitud...

Luisa dijo...

Bonita historia.
Desde luego,las cualidades deben ir acompañadas de la voluntad,si no,no sirven para nada.
Besos.Te echaba de menos.

Desire dijo...

la voluntad es la clave para alcanzar nuestras metas

Militos dijo...

Preciosa historia y preciosa moraleja. Luchar contra los impedimentos es imprescindible si de verdad quieres conseguir una meta.
Un beso

Hilda dijo...

Pues a mí me traumó mi maestro de música diciendo que desafinaba un poquito, ji ji, ya en serio, sí desafino y nunca he querido ser cantante.
Me gustó mucho la historia, nadie puede decirte que hacer y no puedes echarle la culpa de no cumplir tus sueños a nadie, el valor nos lo damos nosotros. Claro que debemos estar concientes de nuestras limitaciones por supuesto, tampoco se le pueden pedir peras al olmo.

Besos. Hilda

hna josefina dijo...

Cuando éramos jóvenes, e íbamos a los partidos de Pato que es un deporte argentino, gritábamos a los jugadores (que eran hermanos, novios, amigos) desde la tribuna: ¡Con fe!¡Con fe!
Mucho se logra teniéndo confianza en sí mismo.
Un abrazo.

ARCENDO dijo...

Preciosa historia, pero el motivo de mi visita es invitarte a que te unas:
¡Unete a la campaña, difundela!:
http://arcendo.blogspot.com/2008/10/unete-la-campaa-difndela.html
SALUDOS.

almena dijo...

Ciertamente, creo que "si quieres puedes" y entonces nada puede frenar...

Un beso!

Zinquirilla dijo...

El video de Wanda Jackson no está disponible :( De todas maneras es una estupenda elección.

icue dijo...

No podemos vivir sin afan de lucha, es necesario para salir adelante, fuerza de voluntad y constancia, acompañado siempre de la ayuda de Dios.
saludos

Laurita dijo...

Una gran historia y una gran moraleja. Tomo ejemplo.

Fernando dijo...

Hola, María Jesús. La historia es un poco triste, pero la moraleja es totalmente correcta: si de verdad tienes una vocación en la vida, lucharás por ella opinen lo que opinen los demás. A lo mejor la señora del cuento tenía un capricho, pero no una vocación de bailarina.

Conozco el caso contrario: una chica a la que la psicóloga del colegio le recomendó dejar de estudiar, antes de empezar Bachillerato, porque no tenía suficiente cabeza, era mejor que se fuese a trabajar. La chica estudió muy duro, aprobó bachillerato, aprobó selectividad e hizo la carrera. Ocho años después del consejo, pudo volver al colegio, a reprochar a la psicóloga su falta de confianza en ella, su frivolidad.

Irache dijo...

La historia, es triste y la moraleja es buena, pero a mi modo de ver falta algo. La joven se habia casado y tenia hijos, habia creado una familia, el trabajo de cajera no seria estupendo, pero no se sabe si como primera bailarina hubiera sido feliz, se supone que ahora no lo era?
o que no habia sido capaz de superar su sueño?
A veces nuestros sueños no son lo mejor para nosotros.
Ella se rindio muy pronto, pero tampoco es seguro que insistiendo hubiera sido buena bilarina,o que fuera capaz de todo el sacrifio que supondría.
Un abrazo.

maria jesus dijo...

Me vais a perdonar, me encantaría contestaros uno por uno, pero si lo hago no tendré tiempo para visitaros en vuestros blogs, Y DE ESO NI HABLAR. Estoy essstresssada, es de esas épocas en que uno necesitaría que el dia tuviera 48 horas.

En realidad estamos todos de acuerdo, la voluntad es lo más importante para alcanzar un objetivo, aunque yo tambien estoy con Irache en que pudo ser feliz con su vida y no se sabe si lo hubiera sido como bailarina.

Pero el espiritu de la historia creo que está en que cuando uno en realidad quiere algo, es inutil que le pongan barreras, va a por ello.
Un abrazo a todos y gracias por vuestros comentarios

zocadiz dijo...

todo depende de la voluntad que pongamos.
Y un actitud positiva te da ya el 50%.
;) nos leemos

Andrés Cárdenas M. dijo...

Mi hermana baila ballet, y una amiga lo hacía, y sé lo duro que es. No creo que alguien deje de hacerlo por una simple opinión. Después de todo es una buena anécdota.