miércoles, 15 de diciembre de 2010

Lecturas

¿El lector nace o se hace?. Yo nací lectora. Tenía dos años y perseguía a mi familia con este cuento que estaba en verso y del que todavía recuerdo algunos, empezaba:

Una vez una ratita
barriendo su escalerita
un dinerito encontró
¡Que suerte tengo,! pensó

Teniendo en cuenta el tiempo que hace, la cosa tiene su mérito y la paciencia de mi familia también.

Luego aprendí a leer y ya no paré. Me encantaban los tebeos, recuerdo Yumbo, con Don Topete, el Gato Chuleta, Señor Veloz, Pato Tontote, Topolino y Don Guarrete.


Y los cuentos del pato Donald  y los de toda la vida, con el lobo que se comía a la abuela de Caperucita,  a los cabritillos, a los cerdos y a todo lo que se le pusiera por delante, que el lobo siempre estaba hambriento, y cuando no era el lobo eran los papás de Pulgarcito abandonandolos en el bosque o la malvada madrastra envenenando manzanas; y yo, con tres o cuatro años, empapándome de todo , sin anestesia y pasándomelo fenomenal.

Más tarde vinieron las Vidas Ejemplares, que eran bastante aburridas y El Capitan Trueno


Me encantaba Goliat y Roberto Alcazar y Pedrín con el "toma del frasco carrasco"


Y las Hazañas Bélicas y los cuentos de Celia, que a mi madre le encantaban ( era su infancia) y yo no le encontraba el chiste, me gustan ahora, son el reflejo de una época, pero, a pesar de todo los leía

Y debo ser muy insensible o muy poco influenciable, pero, a estas alturas de mi vida, no le he dado en la cabeza con una porra a nadie, ni me he alistado para combatir el Islam, ni he abandonado a mis hijos en el bosque, comérmelos, a veces, he tenido ganas, pero no lo he hecho.

Y luego fue Antoñita la Fantastica, pero esa, esa se merece otra entrada




12 comentarios:

AleMamá dijo...

¡Qué manera de revelar nuestras generaciones tienen este tipo de recuerdos, Mª Jesús!

Yo leía la Pequeñá Lulú, Supermán y otro héroes cuando eran ingenuos, presumo que vírgenes, y no había malos tan retorcidos.

También leía las vidas ejemplares, pero al ser tan cortas, los personajes carecían de profundidad, por lo demás yo quería que pronto llegaran al cielo, jeje

Lindos recuerdos pues también era una lectora impenitente desde chica.

Gabriela dijo...

El primer libro que leí fue Heidi. De ahí no me paró nadie, ja, ja.
Me causa gracia ver Hazañas bélicas y El capitán Trueno. No los conocería si no fueran las lecturas favoritos de Carlitos Alcántara Fernández y sus amigos... ¿o debería decir compinches?
Saludos.

Maria Jesus dijo...

Yo tambien leía la pequeña Lulu y Daniel el travieso y Sal y Pimienta,Alemama

Gabriela, ¿En tu pais veis "Cuentame"? Os debe resultar raro; le resulta raro a mis hijos y eso que estan cansados de oirme contar

Laurita dijo...

Me enternece mucho todo lo que cuentas... es bonito comprobar el impacto que esas lecturas han tenido en las mentes de su generación y que no ha sido otro que estimular su imaginación y creatividad ya que, como tú misma dices, no se te ha ocurrido hacer ninguna cosa rara, jeje.

Personalmente, pienso que el lector, más que nacer con la capacidad o la afición lectora, nace con la fuerza de voluntad para mantenerla.

Y, por último, un pequeño homenaje también a mi generación: Mortadelo, Rompetechos, Astérix, El tío Gilito y sus sobrinos...etc.

Besos

Angelo dijo...

En mi caso el lector se hace y así ha ocurrido con mis hijos. Un día se coge un libro, te atrapa y zas, el camino ha empezado. Uno detrás de otro.
Besos

Fernando dijo...

Me hizo gracia la conclusión, María Jesús. El ministerio de Educación podría hacer una campaña que fuera "Señora, enseñe a sus hijos a leer, así no se comerán ni abandonarán a sus nietos en el bosque".

Preciosas fotos.

Yuria dijo...

Me considero lectora. Pero la etapa que más disfruté, fue la de literatura juvenil: encontré arsenales de libros o colecciones que me atrapaban, hasta el punto de pasar fines de semana enteros leyendo.

Luego tuve otra etapa menos afortunada, de comenzar un libro, gustarme al principio y antes de llegar a la mitad, dejarlo.

En medio de esto también he leído buenos libros.

Ahora estoy con "La historiadora", de E. Kostova.

Se nota que tú también has disfrutado y disfrutas la lectura.

Un abrazo.

Nodisparenalpianista dijo...

Qué bonito MaríaJEsús.
A mi me encantanab los tebeos heredados de mi hermana. Los Gran Pulgarcito. Estaban hechos trizas, pero yo los leía cuidadosamente una y otra vez. Luego, con los años di el salto a la letra sin dibujín y ahora sigo creando serios problemas de espacio y de orden por las montañas de libros que ando liando por todas partes.
Un mal día aquellos Grandes Pulgarcitos fueron a parar quién sabe a dónde. Alguna vez los he visto en librerías de viejo y he estado tentado de comprara alguno, pero no se está mejor así.
Viva la lectura!!!

Soñadora dijo...

También descubrí desde pequeña el gusto por la lectura. Pasé de La pequeña lulu, sal y pimienta, daniel el travieso, al Corsario Negro, novelitas rosa de Perez y Perez, crimi con Agatha Christie, y cuanto se pueda leer y caiga en mis manos!
Besitos,

Javier Martinez V. dijo...

El lector se hace conforme va tomando conciencia de lo que lo rodea, no es una virtud que nace con él.

En casa habian tantas revistas infantiles como de historia universal que no recuerdo cual fue el primer personaje que mi curiosidad me llevo a memorizar jejeje...

Un gran abrazo.

Fran dijo...

Esos cuentos con dibujos de Ferrandiz eran geniales. Yo tenía el de la ratita, el de la castañera y el del guardia de tráfico con su casco blanco.

Hilda dijo...

Ma. Jesús, yo creo que el lector nace y se hace, depende como lo eduques.
Yo empecé leyendo una serie de biografias para niños, que se llamaba Cantinflas show. Y con una colección de editorial Bruguera llamada Joyas Literarias Juveniles.
Muy buena.
Mamá leía Vidas Ejemplares y no le parecían nada aburridas :P
saluditos y feliz año. Hilda